GOMAS AUTOREPARABLES


Los avances en ciencia de los materiales están alcanzando metas que hasta no hace mucho se consideraban inalcanzables. Todo apunta a que la frontera entre “nuevo” y “gastado” se volverá más y más borrosa en años venideros.


Un ejemplo de ello nos llega ahora a través de un trabajo de investigación y desarrollo realizado por el equipo internacional de Justin Chalker, profesor en la Universidad Flinders en Australia.


Imagine una goma o material similar con la capacidad de repararse a sí misma, o un superadhesivo hecho en su totalidad de materiales de desecho. Suena a ciencia ficción, pero unos investigadores han descubierto un nuevo tipo de goma y un catalizador que juntos pueden ser utilizados con un bajo consumo de energía para fabricar de manera sostenible objetos flexibles capaces de autorrepararse, incluyendo neumáticos de coches.


La nueva goma está hecha de productos baratos que son abundantes entre los desechos industriales. Entre sus ingredientes principales figuran el azufre, el aceite de cocina de colza y el diciclopentadieno (obtenido de la refinación de petróleo).


La nueva goma puede autorrepararse en caso de rotura y recobrar su robustez original en minutos, incluso a temperatura ambiente. Para ello requiere como catalizador una sustancia química, concretamente una amina. La goma también puede ser reciclada.


Gracias a ella, puede que en un futuro no muy lejano veamos la “resurrección” de neumáticos reventados. El catalizador amínico utilizado para desencadenar la reacción que hace que la nueva goma se autorrepare permitiría que un neumático que acaba de reventarse pueda "resucitar" sin que tengamos que perder el tiempo en cambiar la rueda del coche.


La nueva goma muestra un camino a seguir si queremos cambiar la situación actual en la que demasiados plásticos, gomas y cerámicas no son reciclables, tal como nos recuerda Chalker.


Cada año en Australia, el equivalente a 48 millones de neumáticos llega al final de su vida útil. Sin embargo, solo el 16% de estos son reciclados a nivel nacional. Alrededor de dos tercios de los neumáticos usados en Australia terminan en vertederos, son almacenados, abandonados ilegalmente o tienen un destino desconocido.


Esto representa un desperdicio de recursos y crea problemas de salud y ambientales. Según algunas estimaciones, cada neumático de automóvil contiene aproximadamente 1,5 kg de acero, 0,5 kg de tejidos textiles y 7 kg de caucho.


La nueva goma se adhiere a sí misma cuando se aplica el catalizador amínico a la superficie. La adhesión es más fuerte que la conseguida por muchas colas comerciales, tal como destaca Tom Hasell, de la Universidad de Liverpool en el Reino Unido y coautor del estudio. (Fuente: NCYT Amazings)

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Creado por David E. Cepeda @DavidECepeda